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¿Te sorprendes cuando tu lavarropas lava, enjuaga y seca no? Bueno, esto es algo mucho más complejo y sentate porque parece irreal.

Los Falcon 9 son cohetes reutilizables fabricados por la empresa SpaceX propiedad del genio, millonario, playboy y filantropo Elon Musk.

¿Pero que tienen de especiales?

Antiguamente los cohetes propulsores para las capsulas o transbordadores que iban al espacio eran desechables, como mucho podían controlar donde caerían pero la mayoría de las veces eran destruidos por el impacto lo que hacia que los costos se elevaran por las nubes (nunca mejor dicho). Teniendo en cuenta esto la NASA dejo de usarlos y lanzo una oferta para que alguna empresa fabricara cohetes reutilizables.

Teniendo esto en cuenta dos fueron las elegidas: Boeing con su Crew Space Transportation y SpaceX con la Crew Dragon spacecraft.

Al ser naves reutilizables los costos se abaratan considerablemente pero no solo eso sino que, según SpaceX, “La capacidad recuperación de la [primera] etapa también brinda una oportunidad única para examinar el hardware recuperado y evaluar el diseño y la selección de materiales para mejorar continuamente el Falcon 9 y el Falcon Heavy”.

Tan genial que hasta parece mentira

Cuando comenzaron a salir los primeros videos de los aterrizajes de estos cohetes mucha gente pensó que eran fake ya que parecía tan irreal que muchos pensaron era un despegue al que invirtieron:

El secreto: Su software

En abril de 2015 por primera vez se logró que el vehículo de lanzamiento aterrizara pero la velocidad de aterrizaje fue muy alta y el impacto del aterrizaje dañó el lanzador.

En junio de 2015, una falla catastrófica hizo que el lanzador y su carga se destruyesen poco después del lanzamiento. Finalmente, en diciembre de 2015, un vehículo de lanzamiento logró por primera vez en la historia aterrizar de regreso luego de poner en órbita 11 satélites de comunicación.

El costo de un lanzador es de 60 millones de dólares de los cuales 200.000 son el costo del combustible, de manera que con la reutilización, el costo de un lanzamiento podría reducirse entre 10 y 100 veces.

Cada nave (cohete y capsula) contienen software con triple redundancia: Esto significa que se toman decisiones basados en tres resultados independientes y se elige la correcta «por decisión de la mayoría» esto hace que sea dificil que la radiación solar u otro factor externo haga que la nave realice una mala maniobra.

El Falcon 9 dispone de tres procesadores dual-core x86 para sus tres computadoras de vuelo, y en cada uno de esos núcleos se ejecuta una instancia de Linux. En cada cálculo o decisión a tomar se comparan los resultados de ambos núcleos, y si hay alguna inconsistencia, la cadena de entrada se considera como no útil y no se envía ningún comando al cohete.

Si coincide, se envía ese comando a los microcontroladores que hay en el cohete (que se ejecutan sobre procesadores PowerPC) y que controlan por ejemplo los motores o las aletas de las rejillas.

El software de la computadora de vuelo está escrito en C/C++ y se ejecuta en un entorno x86 similar al que utiliza un PC convencional. Para probar este software los ingenieros simulan su comportamiento de forma análoga acomo se usarían en una misión real, y de hecho cortan la energía de una de las computadoras de vuelo al azar para comprobar que a pesar de ello el sistema sigue comportándose de forma precisa.